Claves para el diseño de plantas industriales

La producción industrial conlleva la coordinación y puesta en marcha de varias acciones y fases: aprovisionamiento de maquinaria y materia prima, líneas de cables eléctricos, líneas de producción, control de calidad, logística… Para que haya armonía entre las distintas áreas de trabajo, empleados y necesidades productivas, es imprescindible contar con un buen diseño industrial y distribución en planta.

claves para un buen diseño industrial

Toda instalación, puesta en marcha y producción que se realiza en una fábrica depende del lugar en el que se encuentre, del espacio disponible y de la distribución interna de los distintos elementos existentes, independientemente de si la planta se dedica a la fabricación de paneles solares o de cables eléctricos. Todos esto hace que esta fase inicial sea crítica para el buen funcionamiento de la planta industrial.

 

Objetivos del diseño de una instalación industrial

El diseño industrial y la distribución en planta persiguen hallar la organización de las zonas de trabajos y empleados que sea lo más beneficiosa en términos de costes, seguridad y productividad.

Incremento de la productividad

Al hallar una organización adecuada de la maquinaria y los materiales en la planta se reducen los tiempo de recorrido entre pasillos, almacenes, equipo y colaboradores, aprovechando mejor el espacio. De esta manera, los trabajadores perderán menos tiempo en recibir, mover y utilizar los materiales necesarios para la fabricación y aumentarán su productividad.

Seguridad del trabajador

Al realizar un diseño de planta se deben eliminar o minimizar en la medida de lo posible los riesgos derivados de la actividad industrial que supongan un riesgo para la integridad de las personas.

  • Accesibilidad: Los lugares de tránsito deben estar libres de obstáculos, y los puntos de servicio y mantenimiento deben contar con un fácil acceso.
  • La iluminación y la ventilación de la planta deben facilitar el trabajo y proporcionar un entorno de trabajo saludable. Las áreas de trabajo deben ser fácilmente visibles.
  • Medidas frente a incendios: Toda planta debe contar con un sistema contra incendios que incluya elementos tanto para la prevención como la extinción. Por ello es necesaria la presencia de mangueras de agua contra incendios y extintores.
  • Plan de emergencia: para saber cómo proceder en situaciones de emergencia, los trabajadores deben haber sido formados en seguridad en el trabajo, y la instalación debe contar con rutas de escape fácilmente localizables y un botiquín de primeros auxilios.

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Ahorro económico

Al optimizar el diseño del área de trabajo se reducen los tiempo de tránsito, los tiempos de fabricación, el almacenamiento del material y se reduce el área necesaria para la instalación. La utilización de distintos niveles para la distribución vertical permite aprovechar la tercera dimensión, logrando ahorro de superficies. Todos estos factores se traducen en un importante ahorro que permite a las empresas dedicar esos recursos económicos a áreas que reporten beneficios.

Localización de plantas industriales

La producción industrial y todas las instalaciones que conlleva no es algo fácilmente trasladable, por lo que el lugar donde instalar o relocalizar la planta es una fase muy importante. Debido a la variedad de industrias, la cantidad de factores determinados por el lugar geográfico que pueden afectar a su funcionamiento son inabarcables. A continuación se establecen una serie de pasos que ayudan en la elección del mejor lugar donde instalar la planta industrial.

Evaluación de los factores determinantes: en esta 1ª fase la empresa deberá definir cuáles son los elementos que deben tener más peso en la elección de la localización: el transporte de mercancías, el aprovisionamiento, los servicios, el precio del suelo, las ayudas institucionales, el personal o las condiciones medioambientales son algunos de estos factores a tener en cuenta, que deberán ser calificados en función de su importancia dentro de la actividad.

Evaluación de las alternativas: tras analizar cuáles son los factores más importantes, se estudiará cuáles son los lugares que se ajustan a las necesidades de la planta, estableciendo un listado de alternativas y destacando sus puntos fuertes y débiles.

Elección de la localización: después de haber evaluado detenidamente las ventajas y desventajas que ofrece cada uno de los lugares preseleccionados, se elige la localización definitiva. Es probable que en este punto entren en consideración factores más subjetivos como las preferencias de la dirección. Eso sí, es fundamental exponer detalladamente cuales son los beneficios y riesgos del lugar elegido.